23 ene. 2012

LA VIRGEN HODIGITRIA, "LA QUE MUESTRA EL CAMINO"


La Hodigitria fue una de las milagrosas imágenes de Constantinopla. Debe su nombre – la que muestra o conduce al camino- a una leyenda bizantina. La Virgen condujo a dos ciegos por el camino y les restituyo la vista. Se le atribuye a san Lucas, evangelista y pintor, que de este manera declaro el misterio de Cristo con palabras y colores.

El sujeto principal de esta imagen es la fe en la divinidad de Cristo. El vestido de Jesús esta en oro, signo de la divinidad y la gloria, que en este caso, no se ve con los ojos de la carne. La fe no duda, es la contemplación que descubre con la mirada del Espíritu. Como Dios, Cristo es eterno. El Rostro del Hijo divino, en la estatura pequeña de un niño, es aquel de la eterna sabiduría, con los rasgos de un adulto pensativo, con las arrugas sobre la frente. Es el Cristo maestro que bendice. La mirada espiritual comporta siempre una cierta inversión de valores. Si en el mundo de los fenómenos es la madre quien enseña a su hijo y lo protege, la Madre de Dios se siente instruida y protegida por su Hijo que lleva en brazos en manera litúrgica, de la misma manera que los santos obispos tienen la Sagrada Escritura.

La mano derecha imita el gesto sacerdotal que acompaña, en la divina liturgia bizantina, las palabras de la consagración. Así la Hodogitria muestra el camino que es Cristo (cf. Jn 14, 6), y se presenta también como símbolo de la iglesia que conduce a través de los siglos a los cristianos a su cabeza, el Salvador.

La inversión sagrada de las relaciones y de los valores es la Metanoia, es decir la conversión evangélica.  Este aspecto constituye la fuerza expresiva de este icono que revela un espacio particular de la devoción mariana. La superioridad de la Madre sobre el hijo pequeño es sancionado por la naturaleza. Las madres, en todos los niveles de la cultura son ejercitadas con una extraordinaria gracia. Y sin embargo son las mismas madres que adivinan también el arte que corresponde al dinamismo de la naturaleza: saber ceder y disminuir en tal medida que el Hijo crezca y se transforme en adulto.  El caso de María es evidentemente del todo especial al punto de vista de la perspectiva escatológica sobre la cual se colocan los iconos nos lleva a transformar los ojos al ultimo grado de esta evolución: la madre del Hijo del Hombre esta en escucha y en actitud de sumisión al Hijo de Dios. Es un caso único, irrepetible, pero no inimitable. Todos los hijos de los hombres deben transformarse, por la gracia de la adopción, en Hijos de Dios, esto es la realidad que debe influir sobre las relaciones entre los padres y sus hijos.      

Sobre este aspecto Leonid Uspensky compara la típica Hodigitria rusa a la virgen del Granduca de Rafael y le da su preferencia incondicional a la primera. Rafael, a su parecer, nos muestra una bella madre con su amor humano por el hijo del hombre. Al contrario, por medio de la Hodigitria llegamos al conocimiento de la fe: el hijo de la madre humana es Dios y como tal es adorado por su madre.

Estos dos aspectos no deben contraponerse, pero si unirse. ¿El arte es capaz de expresarlos unidos? Cierto es que también el tipo de Hodigitria cambia mucho en Oriente. También los pintores se permiten pintar la ternura materna hacia el hijo. Pero sobretodo buscan instituir un verdadero dialogo entre los dos, aquel dialogo humano-divino que es la esencia de la oración.    

El hecho es que este dialogo insertado en las circunstancias mas concretas de la vida familiar, enseña que la plegaria no esta reservada a lugares solitarios, mas debe invadir todas las relaciones humanas, a fin de que estén en grado de realizar el dialogo con Dios en medio de los coloquios con los hombres.  

Tomas Spidlik
Marko Ivan Rupnik

Imagen Hodigitria en la ultima etapa de elaboración realizada por el P. Marco Antonio Morales Perez